Una idea base para la empresa emprendedora

¿Qué ideas emprendedoras se convierten en empresas?

Volvamos a hablar de la ideas, que empezamos a plantearnos en nuestro anterior post: “Tener una idea emprendedora es muy fácil.” Hace unos meses, un amigo me dice si lo acompaño a una Start-Up.

“Lo que conduce y arrastra al mundo no son las máquinas sino las ideas”

Victor Hugo

Para los que sois profanos en la materia, os comento que son una serie de encuentros con emprendedores  y organizaciones que te ayudan a consolidar tus ideas para llevarlas a cabo, bien con financiación o con formación después de un proceso de selección. Mi amigo quería llevar un proyecto que desde hace meses estaba elaborando. Yo simplemente lo acompañaba. Pero en medio de la misma se me ocurre rescatar una idea que llevaba años por mi cabeza a vueltas. Al final no nos seleccionaron a ninguno de los dos. Pero mi amigo se disgustó mucho porque tuvo mejor aceptación mi idea que la suya. Tener una idea es fácil, muy fácil. Pero la dificultad radica en llevarla a la práctica. Solo las ideas que alzanzan esta parte suelen estar formadas por uno o varios factores que correctamente aplicados dan ideas muy aceptables.  Y para llegar a este punto  te voy a ayudar. Las buenas ideas se basan en:

  • Hacer las cosas mejor que otros.
  • Buscar una necesidad que actualmente no está cubierta satisfactoriamente.
  • Encontrar un nicho de mercado en donde la competencia no haya reparado o lo atienda irregularmente.
  • Desarrollar una nueva manera de hacer las cosas, más rápidas o más económicas, que generen valor añadido a lo que ya existe.

Recordemos que hoy prácticamente está todo inventado. Cada vez que alguien dice:  “Tengo una idea única que no tiene competencia”. Hacedme caso: “HUID DE ELLA” . Siempre existirá un producto parecido, que de una manera u otra cubrirá esas necesidades. Como emprendedores debemos de basarnos en nuestra experiencia y en una consolidada formación, para descubrir que factores influyen  y encontrar necesidades que cubrir.  Así nuestra idea puede ser ganadora desde un principio. Es muy importante darnos cuenta de cómo evoluciona el entorno y adaptar nuestras ideas para ser los primeros. A esto nos ayudará también muchísimo tener unas habilidades propias bien desarrolladas, que seamos capaces de ver una ventaja, en donde otros ven problemas. Y por último: observar, incluso ver que ideas existen en otros sitios y lugares y cómo funcionan. Adaptemos esas nuevas ideas y aprovecharnos de lo que otros ya han desarrollado y probado. Nos ahorraremos tiempo y disgustos probando cosas que a la hora de la verdad no son rentables. Analiza tus ideas y repasa los factores, de los indicados arriba, cumplen. Y tendrás el primer paso para una idea posiblemente viable. Para saber más:

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