Descubre con anterioridad cual es tu nicho de mercado

Tenemos la idea, sabemos que es necesario un plan de empresa, pero ¿conocemos el mercado?

El famoso nicho de mercado es el que ahora nos trae de cabeza. Saber a quién va dirigido nuestro producto fruto de una idea inicial y quien lo podrá comprar. Es otro punto o quizás el más importante.

No voy a explicaren teorías de Marketing, ni de creación de necesidades etc. Carecemos en la mayoría de ocasiones de capital inicial para invertirlo en estudios de mercado.

Estamos aún con un primer análisis inicial de nuestra idea. Conocer si es factible trabajar en ella y seguir puliéndola para mejorarla.

No podemos partir de que es tan buena como para decir que todo el mundo la podrá comprar.

Porque partir de ese postulado ya sería un gran fallo. Si todos la pueden comprar seguro que sería muy barata. Y gente con poder adquisitivo alto, innegablemente que no le interesa. Porque nuestra idea ya falla en uno de los conceptos de Marketing, que es la diferenciación.

A parte que tendríamos que pencas como llegar a todos los sistemas y medios de distribución para que todos pudieran acceder al producto para adquirirlo.

Centrémonos si los costes de producción son elevados. Sólo unos pocos podrán comprarlo.

Por eso es importante saber de antemano a quienes va dirigido y sí disponen de capacidad económica para adquirirlo.

  • Un ejemplo sencillo de esto: son los juguetes. Elementales, básicos o complicados van destinados a los niños. Pero estos carecen de dinero, son sus padres los que los compran asesorados por el deseo del niño.

Por lo general somos celosos de nuestras ideas por si alguien las copias. Por lo que evitamos contarselas a conocidos, amigos, etc. Este mismo motivo es lo que hace que multitud de ideas se mueran en cajones de escritorios.

Podemos conocer muy bien un mercado, pero siempre será desde nuestro punto de vista. Bueno o malo es nuestra manera de ver la realidad.

  • Un ejemplo: Una botella por la mitad, sólo tiene dos posibilidades de estado:
    • o está medio llena,
    • o está medio vacía.

Comentemos con más gente nuestra idea. No hace falta concretar mucho pero para tener más puntos de vista nos servirá para ir concretando nuestros clientes potenciales.  A la vez que conoceremos probablemente a la competencia del mismo sector y que hace lo mismo que nosotros. Son productos sustitutivos que en detenidos momento puede nuestra clientela usarlos en lugar de los nuestros.

Tener un buen conocimiento del mercado, de la competencia, y como actúan los consumidores, nos permitirá buscar la manera de que nuestro producto final le podamos dar valor añadido que nos diferencie de la competencia.

Pongámonos del lado del comprador y pensemos como él.

Repasemos otra vez nuestra idea y respondamos:

  • ¿A quién le puede ser útil?
  • ¿Quién la podría comprar?
  • ¿Qué capacidad económica necesita nuestro nicho de mercado?
  • ¿Son los usuarios finales del producto los que los compran, o estos actúan para un tercero?

Con todo esto tenemos nuestro análisis inicial de idea perfilado.

¿Qué es lo que nos falta para empezar? La respuesta es muy sencilla: lo más importante que eres tú.

Para saber más: