Una idea es fundamental para poder emprender

Tener una idea emprendedora es muy fácil.

Un día vas por la calle, te fijas y “¡¡¡HALA…!!!”.  Se te enciende una bombilla con una nueva idea que rápidamente quieres llevar a la práctica y convertirla en una nueva empresa.

¿Y ahora qué?

“Si hubiera preguntado a mis clientes

qué necesitaban,

hubieran dicho que un caballo mejor.”

Henry Ford

Estamos en paro desde hace unos meses. Nos vemos en la posibilidad de que esta idea llevada a cabo nos resuelva la situación ya que, desde hace unos meses nos preocupa.

Pues YA ESTA… Montamos una empresa. ¿Qué malo será…?

Y surge  la pregunta: Mi idea ¿es o está lo bastante madura para poderla llevar a cabo y que no sea un fracaso?

Ahí es donde empiezan: “los miedos…” o “los quizás…” o “y si…”

Recordemos: somos emprendedores y ésto no nos puede afectar. Todo emprendedor tiene su Biblia y en nuestro caso es el “plan de empresa”. Éste evitará que fracasemos en el intento y minimizar los posibles errores porque ya los hemos controlado antes de lanzarnos a la aventura.

Un plan de empresa es la herramienta que todo emprendedor debe manejar. Con ella nos permite reflexionar continuamente sobre nueva idea y hacerla madurar poniéndola todos los días en entredicho hasta que nuestra idea se convierta en un producto que pueda llegar a un nicho de mercado adecuado y que posea la capacidad económica suficiente para demandar nuestro producto.

Recupera tus ideas que tenías por ahí aparcadas y lo primero que debes de hacer es darle un título y seguidamente escribe una descripción de no más de cinco líneas.

Si no eres capaz de resumirlo en aproximadamente cinco líneas piensa que probablemente tú no lo tengas claro. Y si no lo tienes claro, tampoco lo tendrás para ponerla en práctica.

En los próximos días  veremos más detenidamente factores que nos ayudarán a hacer nuestro plan de negocio de una manera óptima y que poco a poco “tu idea se convierta en tu empresa”.

Para saber más: